Roma va en serio contra el turismo: 250€ por sentarse en las escaleras

Roma va en serio contra el turismo: 250€ por sentarse en las escaleras

La campaña contra el incivismo de Roma recibe una lluvia de críticas por multar con 250€ a quienes se sienten en las escaleras de Plaza España

Ya es oficial. Aunque el paquete de medidas contra los turistas incívicos en Roma se avanzó el pasado junio, desde esta semana la policía patrulla monumentos como la famosa escalinata de mármol de la Plaza de España. Quien se siente puede recibir una multa de 250 euros (y hasta 400 si se ensucian o dañan los escalones).

La imagen es cuanto menos insólita: en la escalinata de Trinità dei Monti, una de las más célebres del mundo, ya no hay personas descansando o disfrutando del trasiego de visitantes.

Diferentes voces tachan de “excesiva” y “casi fascista” la prohibición de sentarse en la escalera de Trinità dei Monti

Lo que casi era un rito en la ciudad, sentarse en uno de los 135 escalones repartidos en tres niveles de esta construcción del siglo XVIII, está prohibido y hasta ocho agentes se encargan de hacer cumplir, a golpe de silbato, la nueva ordenanza.

Los agentes ya patrullan la escalera. Foto Claudi Peri | EFE | EPA.


Los agentes ya patrullan la escalera. Foto: Claudi Peri | EFE | EPA.

Golpe al turismo incívico

La orden del ayuntamiento, que pretende erradicar comportamientos incívicos, se extiende a todos los monumentos, incluidas las fuentes y escaleras, como es el caso de la que da acceso a la Plaza de España, posiblemente la más visitada de la ciudad, junto a las de Navona y el Panteón.

Al oir el silbato los turistas que reposan en la escalinata, inaugurada por el papa Benedicto XIII en 1725 y catalogada como patrimonio mundial de la Unesco, no dan crédito a las explicaciones de los policías, que se limitan a repetir que “es el reglamento”.

Los primeros turistas reprendidos no dan crédito cuando los policías les informan de la prohibición

Según esa nueva ordenanza, que conlleva multas que van desde los 250 euros y pueden llegar a 400 en caso de conducta grave, ya solo se puede transitar por los escalones.

Medida controvertida

La medida refuerza otras anteriores, como la prohibición de comer y bebersobre el delicado mármol travertino de los escalones, que se sometieron a una exhaustiva limpieza de un año -financiada por la firma Bulgari-, tras el cual se reabrió de nuevo el monumento en septiembre de 2016.

Ahora las opiniones están divididas sobre esta nueva ordenanza y entre quienes aplauden la prohibición y quienes la consideran excesiva, como es el caso del crítico de arte y exministro de cultura Vittorio Sgarbi, que consideró la política “casi fascista” y señaló que “está bien proteger el monumento y, obviamente, que se impida comer en la escalinata, pero prohibir sentarse es verdaderamente excesivo”.

El Ayuntamiento sostiene que se trata de una iniciativa necesaria por la cantidad de turistas que visitan la ciudad y dañan los monumentos

Comerciantes y operadores turísticos tampoco están de acuerdo con la medida. “Estamos de acuerdo en que la gente no debe acampar y comer en los escalones de los monumentos, ya que la basura se queda atrás”, expresó el director de la unidad de Roma de Federalberghi, la asociación italiana de hoteles, Tommaso Tanzilli, pero “criminalizar a las personas por sentarse, especialmente si son ancianos, es un poco exagerado”.

Para el presidente de Fiepet-Confesercenti en Roma, Claudio Pica, “Esta es una norma absurda que penaliza y aleja a los turistas”, mientras que el presidente de la Federación de albergues de Roma, Giuseppe Roscioli, la tachó de “exageración” y la describió como una “norma absurda que castiga y aleja al turismo”.

Sin embargo, y también entre los comerciantes de Plaza de España, prevalece el consenso de proteger del monumento, diseñado por el arquitecto Francesco de Sanctis entre 1723 y 1726.

Imagen de la escalinata sin visitantes tras su restauración en 2016. Foto EFE.


Imagen de la escalinata sin visitantes tras su restauración en 2016. Foto: EFE.

Por su parte, el Ayuntamiento argumenta que se trata de una iniciativa necesaria por la cantidad de turistas que visitan Roma y dañan los monumentos. “Hasta que este tipo de turista no sea educado este es el camino correcto a seguir”, señaló la concejala municipal Anna Vincenzoni.

Medidas en toda la ciudad

La medida se enmarca en una nueva ordenanza aprobada el pasado mes de junio que afecta a toda la ciudad y que prohíbe también “vestimentas indecentes” en lugares públicos, comer comida basura, saltar a las fuentes o arrastrar maletas con ruedas o sillas de paseo por escaleras históricas.

fuente:

Share this post


Translate »