San Pedro del Pinatar veta el nudismo en todas sus playas

San Pedro del Pinatar veta el nudismo en todas sus playas

Una polémica ordenanza del municipio murciano prohíbe también reservar sitio con la sombrilla o circular en bicicleta

A partir del 24 de julio el nudismo dejará de ser una opción en las playas de San Pedro del Pinatar (Murcia), algunas de ellas con tradición naturista que se remonta a los años de la dictadura. Tampoco se podrá plantar la sombrilla para reservar sitio en la playa, circular en bicicleta por su paseo marítimo, llevar animales de compañía o escuchar música demasiado alta, todas ellas, faltas leves que acarrearán multas de hasta 750 euros.

Así se recoge la nueva ordenanza del municipio costero, que se aprobó sin incluir ninguna de las alegaciones y enmiendas presentadas y con el rechazo generalizado de la oposición (PSOE, Ciudadanos e IU), que la consideran excesivamente restrictiva. “Una de las más duras de España”, se atreven a decir, a pesar de que el Gobierno municipal (PP) asegura que es un calco de las normativas que hay a lo largo de todo el litoral.

El punto más cuestionado de la ordenanza es su artículo 10, que prohíbe la “desnudez integral” e indica que “no se declara ninguna playa naturista” en el municipio, a pesar de la larga tradición nudista en dos de sus seis playas. Se trata de La Lana, en la que los pinatarenses aseguran que ya se veían desnudos integrales en los últimos años de la dictadura franquista, y La Torre Derribada, donde el naturismo ha ido ganando espacio en la última década. Ambas están ubicadas fuera del entorno urbano, en el parque natural de Las Salinas y la convivencia entre desnudos y textiles era habitual hasta ahora.

Sin embargo, explica Silvia Egea, concejala responsable del área de Playas, estas playas han ido ganando una gran afluencia de público y “no son el paraíso aislado que eran hace unas décadas”. “La apuesta de San Pedro es por un turismo mayoritariamente familiar y deportivo. La Llana no es una playa cerrada, no es una cala pequeña y aislada, tiene unos tres kilómetros de longitud y cada vez es más el público que la visita. Tanto que este verano por primera vez se ha instalado un punto de socorrismo en su zona más alejada del casco urbano. Hay un paso continuo de personas y hemos visto necesario regular la práctica del nudismo”, ha zanjado.

En su opinión, la medida no afectará negativamente al turismo, aunque reconoce que los visitantes nudistas “lógicamente” dejarán de acudir, porque ir desnudo les costará multas de entre 100 y 750 euros.

Para la Federación Española de Naturismo (FEN), sin embargo, la prohibición es “ilegal e inconstitucional”. Su presidente, Ismael Rodrigo, explica que la legislación española “permite el nudismo en cualquier espacio público”, no solo las playas y, por tanto, ningún ayuntamiento puede prohibirlo.

De hecho, el desnudo integral en espacios públicos fue considerado delito de “escándalo público” hasta 1988, cuando se suprimió del Código Penal. “No es que exista un vacío legal, es que lo que se consideraba un delito se abolió porque se entendió que era inconstitucional y atentaba contra la libertad de las personas”, ha insistido Rodrigo, que asegura que no existe ninguna ordenanza de estas características en toda España.

Los casos más parecidos se dan en Barcelona, Cádiz y Valladolid. La ciudad condal aprobó en 2011 una ordenanza que prohíbe ir desnudo, en bañador o sin camiseta por la calle, pero no extiende la prohibición a las playas, paseos marítimos y zonas colindantes. En el caso de Cádiz, la desnudez está prohibida desde 2009, pero solo en las playas urbanas, no en las naturales o alejadas del casco urbano. Valladolid, aunque sin playa, aprobó una ordenanza en 2012 en la que también prohibía el nudismo en sus calles. En todos los casos la FEN llevó esas normativas a los tribunales y agotó el proceso hasta llegar al Supremo. El alto tribunal ratificó en parte las normas, aunque eliminó la aplicación de las alusiones menos precisas, como los términos de “semidesnudo” o “casi nudismo”.

También una sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos se posiciona en contra de estas prohibiciones al considerar que la desnudez forma parte de la libertad de expresión de las personas. Sin embargo, desde el Ayuntamiento de San Pedro del Pinatar insisten en que sus servicios jurídicos no ven ningún conflicto legal con instancias superiores y aseguran que aplicarán la prohibición.

750 por orinar en el mar

La ordenanza ha generado controversia por otras cuestiones, penadas también con hasta 750 euros. Madrugar para plantar la sombrilla antes de las 8 de la mañana y reservar sitio, por ejemplo, tiene sus días contados, al igual que se ha aprobado en Gandía y con el mismo argumento: facilitar los trabajos de limpieza.

Tampoco los animales domésticos tendrán cabida en las playas, no se podrá circular en bicicleta por el paseo marítimo o la arena, ni se podrá escuchar música o jugar a las palas si con esas actividades se molesta a otros usuarios. Según la concejala, ninguna de esas normas es nueva: ya se recogían de manera dispersa en otras ordenanzas municipales y también aparecen “en más de 30 ordenanzas de playas de toda España copiadas casi literalmente”.

Uno de los puntos que más sorpresa y revuelo ha causado es la prohibición recogida en el artículo 18: “La evacuación fisiológica (deposición o micción) en el mar o la playa”. Egea asegura que es una norma de sentido común y a favor de la higiene. Usuarios y turistas se preguntan cómo comprobarán los agentes de la Policía Local, encargados de hacer cumplir la normativa, si un bañista está orinando o no mientras nada en el mar.

En la provincia de Cádiz solo su capital prohíbe de forma expresa el nudismo en las playas urbanas desde que el anterior equipo de gobierno en el Ayuntamiento, del Partido Popular, publicó la actual ordenanza urbana en 2009. Desde entonces, la Federación de Naturistas (FEN) lleva luchando por acabar con lo que consideran un veto “injusto” que acabó en una batalla judicial en la que el Tribunal Supremo dio la razón al Consistorio en su ordenanza. Sin embargo, con la llegada de Podemos a la Alcaldía, Ismael Rodrigo, presidente de la FEN espera que se elimine el veto en las playas urbanas.

Por Cádiz Sí Se Puede ya prometió a la Federación que acabarían con la restricción “antes de que terminasen su mandato”, como asegura Rodrigo. En el Consistorio quieren hacer coincidir esta modificación con otras a aplicar en la actual Ordenanza Municipal de Playas. Eso sumado a la necesidad de contar con el consenso del resto de formaciones políticas presentes en el Pleno (ya que Podemos y Ganar Cádiz gobiernan en minoría) ha llevado a retrasar el compromiso con la FEN, donde esperan que “cumplan con la palabra dada”, como matiza Rodrigo.

fuente:  elpais.com

 

Sandra Betancourt

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